Carta Abierta Mar del Plata

CB Superthumb

Latest News Plus Date

article thumbnaiCarta Abierta/6
20 August 2009 18:07
En la esquina de Defensa e IndependenciaNo somos mujeres y hombres del escándalo, nuestras conciencias no son saltimbanquis de la alarma. Al contrario: los hechos graves como el de la pobreza de...

Page Peel Banner

StopPressBanner

Advertisement | Close

Carta Abierta: entre Bolivia y Parque Lezama

E-mail Imprimir PDF

por Carlos Girotti(*)

El pasado fin de semana fue pródigo en contrastes para Carta Abierta, el espacio que nuclea a intelectuales, científicos, artistas plásticos, poetas, teatristas, docentes, actores y actrices, académicos. Es que esa polifonía de biografías y cosmovisiones, que naciera en medio de las turbulencias desatadas con la Resolución 125, marchaba ahora hacia dos escenarios, tan distintos de aquellos orígenes, como inesperados entonces. Sin embargo, ambos escenarios tendrían algo en común: gradas y tribunas para albergar públicos atentos, espacios al aire libre en los que los cuerpos construirían su lenguaje protagónico, ágoras que no desmentirían esa obstinada vocación libertaria y emancipatoria que multiplican conforme se convocan.

Son casi 2400 km los que median entre el anfiteatro del Parque Lezama  y  el Coliseo Real de Santa Cruz de la Sierra. En uno se había dado cita la asamblea quincenal de Carta Abierta, en el otro se reunía el Encuentro Internacional de Solidaridad con Bolivia. El anfiteatro del parque acogería la discusión contra el modelo de ciudad que expresa Mauricio Macri; el Coliseo de Santa Cruz diseminaría la voz unánime: “¡Quien se levanta hoy con Bolivia y Evo, se levanta por todos los pueblos para todos los tiempos!”. Al primero acudirían los docentes y los profesionales de la salud porteños, los padres de las cooperadoras escolares, los vecinos y vecinas de La Boca y Barracas, las madres en lucha contra el paco; al segundo llegarían los representantes de los movimientos sociales y campesinos de todo el continente y, junto con ellos, hombres y mujeres descendientes directos de incas, mayas y aztecas; de collas, quechuas y aymaras; de diaguitas, huarpes y comechingones; de tobas, pilagás y mocovíes; de chiriguanos-chané y de matacos-wichí; de guaraníes, tupinambá y omaguas; de mapuches, tehuelches, querandíes y charrúas; de caribes y taínos; de cheyenes, sioux y comanches del Norte y hasta de sureños maoríes neozelandeses. En las gradas del parque, la figura controvertida del político de los empresarios acrisolaría todos los orígenes dispares, mientras que en las tribunas del Coliseo cruceño sería la whipala del Tahuantinsuyo, la bandera de los guerreros del Arco Iris, la que uniría a todas las banderas, de todas las culturas, de los dieciocho países representados por más de 1300 delegados, incluidos los tres de Carta Abierta.

¿Cuáles son los momentos de la Historia en los que la multiplicidad de las voces se convierte en un coral potente y distintivo? ¿Cuándo es que la opacidad de la rutina diaria, aquélla que achata y adocena los cuerpos, de repente se trastoca en brillos y pare pasos de danza y movimientos inusitados? ¿Por qué es que en ese instante mágico y casi inverosímil de la vida de los pueblos, la lengua que nos asiste desde los primordios se engalana con otras sonoridades, demanda traducciones y palabrea la esperanza? ¿Estamos en ese vericueto del camino? ¿Es aquí donde se cruza la ruta de Viracocha con los túneles de los mineros de Oruro, con las marcas de las tizas de los docentes apaleados por Mauricio Macri, con las huellas de Juan Salvo que evocara Horacio González en las gradas de Parque Lezama, con los tajos en los catorce cadáveres campesinos masacrados por los separatistas en Pando? ¿Es ahora?

Sí, es ahora. Es cuando Álvaro García Linera, el vicepresidente boliviano, dice en la Santa Cruz racista que ya no hay vuelta atrás, que el gobierno del primer presidente indígena, “nuestro hermano Evo Morales Ayma”, tras cinco siglos de oprobio, garantiza que “el poncho y la corbata pueden andar juntos”. Es cuando se desploman todas las bolsas de valores que el gobierno argentino clausura definitivamente el casino montado por los fondos de jubilación y pensión. Es cuando comienza a ser familiar a los movimientos sociales que Latinoamérica o Suramérica también sea Abya Yala como en los orígenes precolombinos.

Quizás por eso, porque es ahora, fuera recibida con alborozo –tanto en Santa Cruz de la Sierra como en el Parque Lezama- la propuesta de lanzar una Carta Abierta continental, firmada por amautas y científicos, sabios populares y catedráticos, intelectuales y chamanes, unidos todos en este instante crucial para el buen vivir de los pueblos.  

 

(*) Sociólogo-Conicet. Integrante de Carta Abierta.

 

 

 

Actualizado ( Viernes, 31 de Octubre de 2008 12:59 )  
You are here: Inicio Articulos de Prensa Carta Abierta: entre Bolivia y Parque Lezama

Últimas Noticias